APRENDER DE LOS ENEMIGOS

Todos tenemos nuestros enemigos: el muchacho que quiere tirar de la manta, el desaliento, la falta de conocimiento de inglés que obstaculiza el proceso selectivo, el jefe que le roba los laureles del equipo por un trabajo bien hecho.

Nadie quiere tener un enemigo en la vida, pero como dice un refrán persa: "enemigo sabio es mejor que un amigo tonto." Muchas veces aprendemos más de un buen enemigo que de amigos, perdonar y salvarnos de nuestros fracasos. El conflicto es un paso importante en el crecimiento, tanto profesional como personal. Frente a las personas y situaciones con las que tenemos dificultades, nos hacen más fuertes para tratar con ellos en el futuro.

Conocer a tu enemigo, lo puedes conocer mejor. Pregúntate a ti mismo:

• Lo que me molesta tanto de esta persona? ¿No es una falta de calidad en mí?
• ¿Cuáles son las críticas hechas hacia mí? Tal vez otras personas también tienen la misma impresión.
· ¿Por qué tienen dificultad con este problema? ¿Es que el orgullo no es un obstáculo para mi aprendizaje?

Otro proverbio persa dice: "Utilizar la mano de su enemigo para atrapar una serpiente." Asimismo las personas y los sentimientos negativos pueden ser útiles si se canaliza adecuadamente.

Algunos ejemplos:

• La envidia se puede dirigir positivamente la garra para ganar en su carrera, para hacer un trabajo bien hecho;
Una enemistad "súper en el trabajo puede resultar en la obtención de una amistad duradera o un aliado importante;
• Después de dominar un tema en el que usted tiene dificultad para otros desafíos parecen de menor importancia;
• Una cabeza de difícil tratamiento puede ser convencido de que tiene más que ganar al mantener a su equipo motivado.

En definitiva, aprender a jugar con tus enemigos, para hacer frente y negociar con ellos, en lugar de simplemente evitar, usted está contribuyendo a su propio éxito.